Híjar conserva espacios, tradiciones y memorias de lo que fueron sus tres barrios medievales: el judío, el mudéjar y el cristiano.
Aquí descubrimos el legado judío.

Híjar

(teruel, españa)

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¿QUÉ VER EN EL BARRIO DE SAN ANTÓN?

Por San Antón no se pasa. A San Antón se va. Sus calles conservan una de las juderías más desconocidas de España, con una joya de la arquitectura medieval judía europea: su sinagoga. Este edificio, junto con su trazado urbano confieren al barrio un carácter único, lleno de historia y encanto.

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AZAGUÁN La esencia del barrio

Un zaguán es una entrada. Desde aquí se accedía en el siglo XV a la sinagoga. Te invitamos a indagar en lo que la historia nos dejó como legado: un trazado medieval que sigue escondiendo pequeños tesoros en forma de yeserías, callejuelas, obras únicas y recuerdos.

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LA CASA Y LA CALLE

Casas que miran hacia dentro. La mujer ocupaba un lugar predominante en la familia. Se retuercen las calles hacia la enorme plaza. Ladrillo, cal y yeso; argamasa de siglos que convierten el entorno en un museo vivo donde sentir la herencia común.

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LA VIDA Y SUS OFICIOS

La comunidad judía de Híjar tenía múltiples profesiones. A las ocupaciones que relacionamos con los judíos —como rabinos, prestamistas o médicos— hay que sumarles los oficios más habituales de la época: artesanos textiles, de la piel y metalúrgicos, comerciantes…

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JUDÍOS DE SEÑORÍO

La comunidad se asentó en una muela rocosa sobre el río, generando un espacio único e inusual. La acequia vieja rodea el barrio y asegura agua corriente cercana. La zona este sufrió los bombardeos franquistas en 1938. A pesar de ello, todavía conserva numerosas casas de la época, enmascaradas por sucesivas reformas.

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PLAZA DE SAN ANTÓN PLAZA DE LA JUDERÍA

La comunidad se asentó en una muela rocosa sobre el río, generando un espacio único e inusual. La acequia vieja rodea el barrio y asegura agua corriente cercana. La zona este sufrió los bombardeos franquistas en 1938. A pesar de ello, todavía conserva numerosas casas de la época, enmascaradas por sucesivas reformas.

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LAS TRES CULTURAS

Híjar conserva espacios, tradiciones y memorias de lo que fueron sus tres barrios medievales: el judío, el mudéjar y el cristiano. Aquí descubrimos el legado judío, mientras que la plaza de la Parroquia y la de la Villa constituían los centros de los barrios musulmán y cristiano, respectivamente.

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EL GRANERO DEL DIEZMO

Unas décadas después del edicto de expulsión se edificó este granero que recogía los diezmos de la localidad. En sus muros ha habido viviendas, almacenes… Fue cárcel y polvorín en la última Guerra Civil y a sus puertas, se celebraba la fiesta del Pilar.

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LOS COBERTIZOS

Durante gran parte de la Edad Media las comunidades religiosas coexistían compartiendo espacios y barrios. Se llegaba a San Antón desde el barrio de los Cobertizos, al que se accedía por unas escaleras que partían de la Cuesta el Olmo. Todavía hoy se conservan algunos de esos tramos y cubiertas, testigos de aquellos accesos.

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LA CASA DEL RABÍ Y LA IMPRENTA DE HÍJAR

Junto a la sinagoga se alzaba hasta los años 70, la conocida como Casa del Rabí, que estaba comunicada directamente con ella. El principal legado cultural de la comunidad judía de Híjar es su imprenta hebrea, una de las más tempranas de la península, de la que salieron valiosos libros incunables.

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SINAGOGA DE HÍJAR Ermita de San Antón

Ante sus ojos, la sinagoga mejor conservada de la Corona de Aragón. Sobre cimientos de época romana se eleva esta joya del arte mudéjar datada en 1410. En España, solo Toledo y Córdoba mantienen edificios similares a éste. Sus pinturas son únicas. Tras la Expulsión, se convirtió en convento provisional de los franciscanos y también en ermita, función que ha mantenido hasta hoy.

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FUIMOS, SOMOS Y SEREMOS

La presencia judía en Híjar se remonta, al menos, al siglo XIV. Un siglo después, la comunidad alcanzó su esplendor: renovó su sinagoga y consolidó una próspera aljama. Tras la expulsión, solo quienes partieron pudieron conservar sus nombres de familia, mientras que los conversos tuvieron que cambiarlos. Hoy, Híjar se enorgullece de este legado.

Híjar conserva espacios, tradiciones y memorias de lo que fueron sus tres barrios medievales: el judío, el mudéjar y el cristiano.
Aquí descubrimos el legado judío.